Un robot podría encargarse del 45% de la tareas manufactureras en 2025 frente al 10% actual. La cifra la aporta un informe del Bank of America Merrill Lynch en el que se estima que la integración de robots y la inteligencia artificial permitiría aumentar la productividad un 30% en muchas industrias y recortar entre un 18 y un 33% los costes laborales. En países como Estados Unidos la previsión pasa porque el 47% de los puestos de trabajo se reemplacen por robots en un futuro no muy lejano.

2014 fue el tercer año consecutivo en el que se marcó un récord en las ventas de robots: 229.000, un 29% más respecto a 2013 y tiene mucho sentido que la cifra va a seguir al alza ante la creciente importancia del papel de  las máquinas en sectores como la inteligencia artificial, el aeroespacial, la automoción, la salud, las finanzas…

¿Está el mercado laboral preparado para esta realidad? La primera lectura de estas cifras es que se necesitará menos manos de obra tradicional. La segunda lectura tiene que ver con si se está formando ya a los jóvenes y niños en las temáticas que vienen y que ya reclaman las empresas. Solo un dato, BoFA Merrill Lynch, anticipa una brecha del 10% entre demanda y oferta de trabajadores formados en materias ligadas a la robótica de aquí a 2020. Y aunque solo sea una anécdota, hay quien me cuenta que en España le cuesta encontrar ingenieros informáticos a la última.

 

(FOTO: Brun Cordioli, www.flickr.com)