La petrolera británica ha presentado sus peores cifras anuales en al menos 20 años. Sus pérdidas se han elevado hasta los 6.500 millones de dólares en 2015, datos todavía peores que los resultados del año 2010 cuando hizo frente a los costes por el derrame del crudo en el Golfo de México.

Además ha anunciado 3.000 despidos adicionales en un momento en que la compañía lucha contra el colapso de los precios del crudo. El recorte será sobre todo en su unidad de refino y comercialización y se producirán hacia finales de 2017 y se suman a los 4.000 recortes ya anunciados en la producción de petróleo y gas como parte de un programa de reestructuración de 2.500 millones de dólares que anunció el año pasado.

El presidente ejecutivo de BP, Bob Dudley, ha señalado en un comunicado “seguimos moviéndonos rápidamente para adaptar y reequilibrar a BP en el entorno cambiante".

Las ganancias del cuarto trimestre por costo de reemplazo subyacente, la definición de BP de utilidades netas, fueron de 196 millones de dólares, muy por debajo de las expectativas de los analistas de 730 millones de dólares.

Fernándo Hernández, subdirector de análisis de Andbank, cree que estas cifras ponen en riesgo el dividendo de la petrolera:



Las acciones de BP son las más castigadas esta mañana en bolsa con recortes que en algunos momentos han llegado al 7%.